De Viernes 13 a Saw

Hay una cosa que pienso y que no sé si será compartido por muchos aficionados al género, y es la cierta analogía, cada una en su contexto, de las sagas Viernes 13 y Saw. Creo, por así decir, que Saw es el equivalente a Viernes 13 en el siglo XXI.
Está claro que muchos nos hemos iniciado en el género de terror con las películas de Viernes 13. Son películas de terror extremadamente efectistas, llenas de sustos y asesinatos, por lo que cuando uno no está muy iniciado en el género, le es muy fácil empezar por aquí, por el terror más obvio. Luego uno, o al menos yo, se da cuenta de que Viernes 13 no es ni mucho menos lo mejorcito del género, y que hay muchas cosas más interesantes. Algo así como el que empieza escuchando a un grupo de rock de moda y luego se da cuenta de que hay mejores bandas. Esto mismo creo que pasa con Saw (James Wan, 2004), un film que de tan sobrevalorado que está, llega a perder su encanto. Creo que ambos films cuentan con la ventaja de saber fagocitar el terror de vanguardia de sus respectivas épocas y transformar sus elementos en una “fórmula”, una fórmula muy rentable desde luego. Viernes 13 (Sean Cunningham, 1980) surgió muy influida por Halloween (John Carpenter, 1978) pero, podría decirse, que con una mayor autoconciencia como slasher, por eso sus influencias van desde Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960) a La matanza de Texas (1974), en general es una especie de “recopilatorio” del slasher, centrándose en lo más puramente slasher, es decir, la atmósfera y las muertes, prescindiendo de mucho más argumento. Aunque para no extendernos en las influencias de Viernes 13, básicamente puede decirse que es una parte de Bahía de sangre (Mario Bava, 1971) extendida a toda una película. Estas influencias citadas son muy superiores a Viernes 13, pero el film de Cunningham es el que ha ofrecido mayores posibilidades de explotación comercial. Posiblemente influyen muchos factores para este éxito, y la suerte, el salir cuando tuvo que salir y darle al público lo que quería, es algo que está claro que debió influir, pues el film se convirtió en un inesperado éxito. Resulta curioso ver en los extras del DVD español en las entrevistas a quienes trabajaron en el film comentando esto, y cómo les sorprende el éxito de lo que pensaban que era una película mediocre. Realmente, nada de esto, pues Viernes 13 (1980) contó con una inspirada realización de Cunningham en la que todo está donde debe estar, una terrorífica ambientación bosqueja, una banda sonora inquietante y, quizá el factor determinante del éxito, unos extraordinarios diseños de los asesinatos por parte de Tom Savini. Viernes 13 se colocó como la parte más sangrienta del slasher, y si bien es verdad que había algún que otro slasher tan sangriento como Viernes 13, el excelente trabajo de Tom Savini es lo que pudo marcar la diferencia, es posiblemente lo que hace más singular a Viernes 13 con respecto a sus influencias, lo que hizo que fuese el slasher que más puso de moda el género, con la avalancha de los 80. El declive del cine de terror en los 90, haciendo que los aficionados que tenemos menos de 30 años hayamos empezado siendo “ochenteros”, hizo que las películas de Viernes 13 fueran la cara más visible del cine de terror. Para los más jóvenes seguramente las películas de Saw serán algo del estilo.
Saw (James Wan, 2004), al igual que Viernes 13 (Sean Cunningham, 1980), se influyó del terror más moderno. Viernes 13 recogía la estética sucia de los 70, de la misma manera que Saw absorbe la estética gore sofisticada y “videoclipera” de Seven (1995). Viernes 13 se encuadra en un género que cada vez estaba más de moda, el slasher, mientras que Saw hace lo propio con el cine de torturas, género del gore que en los 90 volvió a cobrar fuerza (como mejor ejemplo tenemos la Categoría III), y que ante el resurgimiento del terror-gore en EEUU, no era descabellado del todo que el género pudiese llegar a calar en ese país, aunque sí hay que reconocer que es más sorprendente su éxito, y además puede decirse que Saw (James Wan, 2004) fue más original, ya que mezclaba el thriller oscuro a lo Seven (1995) con el gore de torturas, siendo el resultado mucho más complejo que el de los Viernes 13. Pero no es únicamente el hacer gore con un guión más complejo lo que le dio impulso a Saw. Diría que, de la misma manera que Tom Savini le dio el mayor distintivo a Viernes 13 con el “creativo” diseño de sus muertes, puede decirse que a Saw se lo dan sus trampas, lo que la hace más peculiar con respecto al resto del cine de torturas. Esto se debe, principalmente, a su influencia de Cube (Vincenzo Natali, 1997), de la que toma el punto de partida claustrofóbico de unos personajes encerrados en cuatro paredes y la posibilidad de salir superando la prueba correspondiente. De la misma manera que la saga Viernes 13 evolucionó centrándose sobre todo en las muertes y el splatter, la saga Saw evolucionó centrándose más en las trampas y el gore. El fenómeno de Saw, puede decirse, es muy comparable al de Viernes 13, y de ambos sagas pueden establecerse semejanzas y diferencias tales como las siguientes:
SEMEJANZAS
- La primera semejanza es clara: ambas se han convertido en prolongadas sagas. Más coherente como tal la de Saw, aunque a mi juicio, la primera película de ambas es la única realmente muy destacable. En cada película hay referencias a las anteriores, aunque desde luego los flashbacks de Saw son más recurridos por ser más importantes en la compleja trama.
- Otro aspecto claro es la pertenencia al género psychokiller de ambas sagas, si bien Jason Voorhees y Jigsaw son dos psicópatas muy diferentes, aunque ambos iconos de diferentes épocas.
- Los mótivos de ambos psicópatas comparten mucho de resentimiento, y puede decirse que ambos castigan el pecado, aunque en Viernes 13 se centren en el hedonismo juvenil (sexo y drogas) mientras que en Saw vayan desde “pecadillos” poco importantes hasta cosas más graves.
- La muerte no acaba con Jason y Jigsaw. En el caso del primero por ser un ser sobrenatural, lo que da pie a los guionistas a que se inventen diferentes formas de que Jason regrese, y en el caso de Jigsaw por la planificación de “su obra” que puede seguir llevándose a cabo tras su muerte.
- Ambas sagas destacan por el diseño de las escenas gore, el diseño de las muertes. La saga Viernes 13 supuso la máxima explotación del destrozo del cuerpo humano mediante todo tipo de herramientas, desde cuchillos hasta sierras eléctricas. Saw añade un concepto más creativamente perverso mediante las trampas, lo que ha supuesto una revitalización del gore.
- Las dos sagas se influyen del terror más moderno, en su momento Viernes 13 de la estética sucia de los 70 y el splatter, y Saw del gore sofisticado y el videoclip.
DIFERENCIAS
- El hecho de que Viernes 13 sea slasher hace que haya más un “aquí te pillo aquí te mato”, es decir, Jason pilla desprevenidas a las víctimas y las mata rápidamente, aunque también, como es habitual en el slasher moderno, hay posibles víctimas acechadas que tienen la posibilidad de escapar. Saw tiene esta influencia del slasher, momentos acechantes sobre las víctimas, aunque no son asesinadas al instante, a diferencia del slasher convencional, sino que son capturadas y su muerte se produce estando indefensas, al no superar la prueba de la trampa.
- Mientras Jason Voorhees en vida era un niño con retraso mental y tras su resurrección es un autómata asesino, John Kramer (alias “Jigsaw”) es un brillante genio. Jason se basa en la fuerza bruta, mientras que Jigsaw en la inteligencia.
- Jason es derrotado en sus películas, mientras que Jigsaw es más listo que sus víctimas y consigue lo que se propone.
- Viernes 13 se encuadra en el terror sobrenatural mientras que en Saw no hay estos elementos, se ciñe a la realidad.
- La saga de Jason Voorhees es de carácter juvenil, es el gran icono del terror adolescente, mientras que Saw es terror adulto.
- Mientras Viernes 13 representó la reducción del cine de terror a la estructura más simple, a un bodycount en donde entre muerte y muerte se rellena con sexo, Saw sin embargo puso de moda en el terror-gore argumentos más complejos, y no se incluye sexo, no hay erotismo.
- Jason “trabaja” sólo, mientras que Jigsaw necesita de “discípulos”, algo introducido en las secuelas.
- Viernes 13 se caracteriza por sus escenarios abiertos, aún cuando de vez en cuando jueguen con escenarios cerrados (cabañas, tiendas de campaña, etc.), mientras que Saw se desarrolla exclusivamente en escenarios muy cerrados, prácticamente claustrofóbicos.
Esta comparación puede servir, quizá, para ver cómo han cambiado las cosas en el cine de terror, a la vez que vemos que ciertas cosas permanecen similares. De la misma manera que los de nuestra generación nos hemos iniciado con films como los de Viernes 13, los jóvenes que serán aficionados al género se iniciarán con películas como las de Saw. Además, rompiendo el tópico entre muchos aficionados de que “el terror de antes era mejor”, al menos en este ejemplo concreto, creo que los Saw son films superiores a los Viernes 13, y además son tanto más inteligentes, aunque esto no sea precisamente muy difícil, como más bizarros, por lo que favorecerán que haya espectadores más curiosos y abiertos ante diferentes obras del cine de terror.
- Paco Antequera.

tef dijo
La verdad es que un análisis brutal, para que negarlo. Yo me quedo con Saw, aunque sólo sea porque la primera me dejó realmente pegado a la butaca y porque como dices es menos "aquí te pillo, aquí te mato"
24 Abril 2009 | 09:56 PM