Doomsday

Filme que confirma definitivamente, si no lo hizo ya The descent (2005), la capacidad de Neil Marshall para hacer un logrado cine de género cargado de intensidad. Realizador de espíritu ochentero, en aquella década tiene sus grandes referencias que le sirven de influencias a la hora de plasmar sus gustos en pantalla, y Doomsday supone un nuevo paso en este sentido. De sus películas de terror “a lo Evil Dead” pasa ahora al cine de acción con Doomsday y, en general, a un batiburrillo de géneros y referencias que la convierten quizá en su película más representativa.
Las principales referencias para Doomsday son aquellas películas de los 80 que mezclaban cine de acción y ciencia ficción, sobre todo la fundamental Rescate en Nueva York (1981), aunque en este popurrí cinéfago destacan también la saga Mad Max y, la influencia más singular, Los señores del acero (1985), film de Paul Verhoeven, director que ha realizado algunas de las mejores películas que mezclan la acción y la ciencia ficción pero que sin embargo su nombrado filme es de aventuras. El resultado es una película que puede resultar muy dispersa pero que sin embargo logra con creces enganchar al espectador con elementos de acción, ciencia ficción, aventuras, road movie, thriller, drama y mucha ironía gore, es todo un disfrute para quienes amamos el género y hasta el exploit, aceptando sus pocas pretensiones pero es todo un ejemplo de cómo cumplir brillantemente éstas.

Aunque su ritmo es irregular porque Marshall ha hecho la historia para meter homenajes a algunos de sus films preferidos y no hecha según lo que requería la narración, está tan bien llevado que es entretenida de principio a fin, con algunos momentos realmente memorables. Me gustaría destacar la habilidad de Marshall a la hora de rodar escenas de acción, hoy día resueltas muchas veces de manera facilona con planos cercanos y mucho movimiento de cámara de manera que no sea necesario concretar mejor las coreografías, está claro que rodar de manera que todo se vea claro es más difícil, porque se puede ver más claramente dónde está el truco y el director y los técnicos encargados de la escena deben demostrar su habilidad para hacer creíble lo que se ve en pantalla, y cuando se consigue, como es éste el caso, puede haber acción de calidad. Desde luego que a mucha gente no le gustará esta película que les resultará plana y sin nada nuevo que contar, pero los que somos aficionados al género sabemos que Marshall es “uno de los nuestros”, sabemos lo que quiere con su película y disfrutamos con ésta como él disfrutó de los films que le inspiraron, es en definitiva género con espíritu de serie b, con gusto por lo salvaje, llegando a un desmadre que Marshall ha sabido canalizar de manera brillante. [7]
- Paco Antequera

dragon negro dijo
Completamente de acuerdo, hay mucha gente que no ha sabido entender el film ni disfrutarlo como es debido, pero está bien claro que Marshall tenia muy claro el tipo de película que estaba haciendo.
2 Agosto 2008 | 09:00 PM