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La Coctelera

LA CAJA ESFÉRICA

7 Febrero 2008

Paul W. S. Anderson

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Realizador inglés que dota de modernidad a su cine, forma parte de la generación influida por el videoclip y los videojuegos, de hecho es conocido por ser el primer director de cine especializado en las adaptaciones de videojuegos, siendo el realizador que las ha llevado a cabo más satisfactoriamente, no obstante su cine levanta controversia, pues mientras para unos es torpe y vacuo para otros es un estupendo ejercicio de lúdico cine fantástico y de ciencia ficción. Personalmente me inclino más hacia esto último, pues si bien se echa en falta una carga más profunda en su cinematografía y sus películas, en ciertos aspectos, se quedan a medias, no puede negarse que en sus pocas pretensiones sabe desenvolverse notablemente, haciendo como mínimo algo interesantes y muy entretenidas todas sus películas. Comenzó trabajando para la televisión británica, especialmente con documentales de buen acabado. A la hora de encuadrar a Anderson en un determinado tipo de cine se puede decir que donde más se mueve es en la ciencia ficción, a este género pertenece su ópera prima cinematográfica, Shopping: de tiendas (1994), tras la cual se trasladó a EEUU donde rodó su primera adaptación de un videojuego con Mortal Kombat (1995), con la que hizo la primera película de acción real sobre un videojuego que consiguió, aunque no exenta de críticas, satisfacer en general a los aficionados. El éxito de esta adaptación le permitió volver a rodar proyectos más personales, Horizonte final (1997) y Soldier (1998) son dos nuevas muestras de buen cine de ciencia ficción, sin embargo atrajeron poco al público, por lo que tuvo que demorarse para volver a dirigir para cine, realizando para televisión The sight: La visión (2000), película de terror sobrenatural en la línea de El sexto sentido (1999) que pareciera ser el episodio piloto de una serie (esto realmente hubiera sido interesante), regresando de nuevo a la pantalla grande con una adaptación de un videojuego que exalta la parte más palomitera de su cine, Resident Evil (2002), con la que volvió a obtener éxito de público, pero definitivamente defenestrado por la crítica más “seria”, en todo caso este film le permitió volver a tener más proyectos, llevando a cabo Alien vs Predator (2004), con la que cumplió su anhelado deseo de juntar a los dos alienígenas más importantes del cine de terror moderno. La acumulación de proyectos hizo que se desentienda, al menos en la dirección, de unas cuantas películas, decantándose por lo que más le gusta, la ciencia ficción, con el remake de La carrera del año 2000 (1975).

ESTILO Y TEMAS

Es éste un realizador inclinado sobre todo por la ciencia ficción, también por el cine de acción que suele mezclar con ésta u otros géneros. El cine fantástico y de terror también son importantes en su filmografía, también el thriller aunque éste de manera secundaria, se da más en sus films de terror aunque supeditado a éste, The sight: La visión (2000) es una de sus películas en donde el suspense es más importante, pero por lo general los elementos de suspense en el cine de Anderson son algo tímidos, incluso burdos en algún caso como con el whodonit incluido de Resident Evil (2002), pero suficientes como para dotar de mayor atractivo a sus films, y es que Anderson es un director muy destacable del más puro cine de entretenimiento de los últimos tiempos, aunque sea tachado a veces de superficial, a lo que ha contribuido el dejarse engullir por la fría industria hollywoodiense, pero seamos algo condescendientes: es difícil hacer ciencia ficción seria, pues el público del cine fantástico aún debe madurar. Puede otorgársele al realizador, para bien o para mal, ser uno de los principales responsables del moderno cine fantástico de entretenimiento, con una estética colorida pero con importante presencia de colores fríos, no hay que obviar las influencias de los videojuegos, y es que puede decirse que esto distingue especialmente a Anderson de otros directores, pues no sólo está muy influido por éstos sino que ha realizado varias adaptaciones siendo el director más relevante en cuanto a llevar videojuegos a la gran pantalla, y es que de sus películas de videojuegos han surgido tres sagas cinematográficas. Sus films, en el fondo, son como un videojuego, pues plantea retos a los protagonistas que deben superar como si de fases de videojuego se tratasen, sean las persecuciones y atracos de Shopping: de tiendas (1994) o los peligros de la nave de Horizonte final (1997). Anderson es un realizador que sabe dotar de frescura a sus películas por una razón, y es que no sólo se imbuye de los films que le han gustado de siempre como aficionado al cine, sino que está abierto a influirse del cine del momento, sin caer en la mera moda, de esta manera su cine resulta muy actual y, de hecho, como dije es un importante propulsor de un nuevo cine de entretenimiento, esta modernidad la lleva a cabo en el tratamiento de los diferentes aspectos artísticos, como la música, de corte electrónico y otras tendencias modernas, no en vano contó con la colaboración del cantante de metal industrial Marilyn Manson en Resident Evil (2002).

Con un buen manejo de la cámara en espacios cerrados, éstos tienen gran importancia en su cine, ubicando a sus personajes en éstos y dotando a los escenarios de gran importancia tanto en la trama como en lo visual, Anderson representa éstos con muchos detalles, haciendo un buen uso de las luces y otros elementos como por ejemplo la bruma en Mortal Kombat (1995), con una puesta en escena que otorga a los films un aspecto muy vistoso. La trama, muchas veces, la conducen los personajes mediante la introducción de un grupo, es decir, un grupo de personas con un determinado objetivo a superar, especialmente en sus películas más “videojueguiles”, estos grupos a veces son algo interculturales y las mujeres son también duras de pelar y participan en la acción tanto como los hombres. El protagonista principal puede ser un personaje endurecido pero siempre honrado, incluso el ladrón de Shopping: de tiendas (1994) tiene una mínima ética. No puede recavarse mucho en cuanto a los temas habituales de Anderson, su identidad cinematográfica se da más por su estilo, pues sus contenidos suelen ser bastante básicos, personajes enfrentados a los villanos de turno, lo que sirve de excusa para el puro entretenimiento, podría decirse que los malos suelen estar representados por entidades de poder como organizaciones gubernamentales o grupos empresariales, pero la ‘moraleja’ recae más en la forma de afrontar las cosas de los personajes, como la culpabilidad en Mortal Kombat (1995) o el salvarse a uno mismo de su infierno personal en Horizonte final (1997), existe un discurso más desarrollado en Shopping: de tiendas (1994) pero, como señalé antes, a muchos aficionados al cine fantástico poco les importa esto, no es de extrañar que Anderson cayera en la tentación de inclinarse más por films vertiginosos y de pura evasión pues después de todo éstos son los que le permiten mantenerse en la industria, así de triste es. Pero veamos pues, su cine, como obras de entretenimiento, y con estas pretensiones es uno de los realizadores más notables desde los 90 y con films sumamente disfrutables, ideales para ver con un buen bol de palomitas.

COLABORADORES HABITUALES

No es Paul Anderson uno de esos directores que forma un “equipo creativo” con una serie de colabores “fijos”, sino que haciendo labores de artesano se adapta a lo que acuerde con la productora, o quizá sea él mismo quien guste de trabajar con distintas personas para darle aires nuevos a cada película, aunque el hecho de que no se quede muchas películas seguidas trabajando con la misma productora ya puede responder esto. Parece que es en algunas labores técnicas cercanas a él en donde tiene a colaboradores más habituales, como en el montaje con Martin Hunter, también desde The sight: La visión (2000) trabaja con el director de fotografía David Johnson. Lo mismo puede decirse de los actores, con un plantel actoral bastante diferente de film a film, en el que suele meter a una estrella en uno de los papeles más protagonistas, lo más parecido a su actor fetiche es Jason Isaacs que suele aparecer como secundario, otros actores que han participado en varias películas son Sean Pertwee y Colin Salmon.

FILMOGRAFÍA

Paul Anderson ha conseguido tener una continuidad en su labor como director de películas para cine, tan sólo tras el pinchazo comercial de Soldier (1998) tuvo que recluirse en la televisión, con la apreciable para su medio The sight: La visión (2000). Con el tiempo se involucró en labores de producción, incluyendo films que finalmente no pudo dirigir, como la adaptación del videojuego DOA: Dead or alive (2006) con la que iba a regresar tras Mortal Kombat (1995) al cine de artes marciales. Sus películas son las siguientes:

Shopping: de tiendas (1994)

Influida por la ciencia ficción distópica de La naranja mecánica (1971), como ésta retrata en un futuro cercano a una juventud destructiva, narra la historia de un joven perteneciente a bandas juveniles y de cómo se mete en problemas por robar, lo que hace realmente por su frustración. Con un acertado tono pesimista, en su primer film Anderson expone claramente las características de su cine, con una estética moderna y un cuidado trabajo escénico, pese a las limitaciones presupuestarias la ambientación está bastante lograda, con una buena representación de los bajos fondos y el mundo suburbano, y es que el futurismo del film se plasma de esta manera, con una ciudad deteriorada y no recurriendo a posibles avances tecnológicos, aunque en sus posteriores films Anderson sí se inclinaría por esto último. Pero como es habitual en su cine da la impresión de que pasa ligeramente sobre determinados temas y no termina de rematar. También es un film de acción, con frenéticas persecuciones de coches que hacen más amena una película que, en realidad, tiene un ritmo algo tranquilo pese al desenfreno de la historia. Un debut notable y bastante convincente.

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Mortal Kombat (1995)

Su primera adaptación de un videojuego es su película más orientada al cine de acción, concretamente al de artes marciales, en la línea de Operación Dragón (1973), plagada de una fantasía con detalles modernistas característicos en el cine de Anderson que la acerca, en cierto modo, a la ciencia ficción o más específicamente a la fantaciencia (siendo éste uno de los aspectos que más se distancian de la esencia del videojuego), incluso podemos encontrar también un cierto acercamiento al cine de terror sin llegar a encuadrarse en éste, con una resuelta atmósfera lóbrega, y es que lo que podía ser un film sin mayor sustancia Paul Anderson lo convierte en una estupenda muestra de acción y aventuras. Por una parte, Anderson fue el director idóneo para llevar a puerto la adaptación del entonces muy popular videojuego, su sentido del espectáculo unido a su hábil uso de los escenarios dieron lugar a la primera adaptación digna en acción real de un videojuego, tras la desconcertante Super Mario Bros (1993), la insulsa Doble Dragón (1994) y la hilarante Street Fighter, la última batalla (1994). Aunque se puede hablar de ciertos cambios respecto al videojuego, en general mantiene una correcta fidelidad, no obstante el aspecto negativo más patente fue la ausencia de una buena cantidad de gore, puesto que fue una de las señas de identidad del videojuego, sin embargo no es de extrañar que Anderson no pudiera hacer un film muy sangriento, hay que tener en cuenta que por aquel entonces las cosas eran muy diferentes y los videojuegos, al menos los de consolas, destinados claramente al público juvenil. Pero, independientemente de su acierto o no como adaptación, como film de acción es realmente muy notorio, un gran divertimento repleto de calidad en sus intenciones.

Horizonte final (1997)

Tras su debut con una película de ciencia ficción y su incursión en Hollywood con un filme de acción, Paul Anderson dirigió una película de uno de sus géneros preferidos, el cine de terror, eso sí, con todo su sello pues es también una película de ciencia ficción, con inspiración en la metafísica Solaris (1972), los detalles surrealistas de esta influencia son compartidos también con la principal referencia para la película, El resplandor (1980), y es que en su pelaje de ciencia ficción se trata de una película de casa encantada (nave encantada en este caso) que, eso sí, a diferencia del film de Kubrick la parte final no resulta acertada, también cabe señalar la influencia del universo de Clive Barker, realzando una espléndida atmósfera angustiosa, y es que Horizonte final (1997) es, quizá, una de las mejores películas de terror de los 90, sin duda la mejor película de Paul Anderson, para unos su obra maestra, yo creo que esta consideración es excesiva pero sí es una gran película que cuenta con el lastre de quedarse a medias en algunos aspectos (especialmente el mencionado final), aún así es bastante redonda, Anderson demuestra que tiene un considerable talento, manejando los espeluznantes escenarios de forma extraordinaria y, esta vez, con buenas dosis de suspense, un alto nivel que aún no ha vuelto a alcanzar.

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Soldier (1998)

El regreso de Anderson a la más pura ciencia ficción, la que le devuelve a las pretensiones de su Shopping: de tiendas (1994), con una mayor importancia dramática respecto a la mayoría de sus films, retratando un oscuro futuro, inspirado por la historia de los replicantes de Blade Runner (1982), realiza una space opera reflexiva en la línea de Star Trek. Es, por tanto, una película que temáticamente vuelve a ser más personal, lo que Anderson resuelve no de manera muy apreciable pero sí correctamente. El propio título de la película puede dar a entender que se trata de una película de acción, y aunque como es habitual en Anderson ésta no falta, esta vez se trata de una película más pausada, por lo que puede confundir a algunos que esperasen otra cosa, por ello en su momento fue un fracaso, ya que para muchos era “aburrida”. Pero al contrario, Anderson sabe llevar el ritmo y mantener el interés del espectador (se entiende que del espectador receptivo hacia el tipo de film que es), sí puede decirse que, otra vez, el director se queda un poco a medias en algunos aspectos, pero también de nuevo el resultado es interesante, una película bien lograda.

Resident Evil (2002)

Tras el fiasco comercial de Soldier (1998), Anderson tuvo que frenar un poco su carrera en cine y regresar con un film con mayores posibilidades de éxito. De nuevo, adapta un videojuego, con el que sin embargo ha generado mayor controversia que con su adaptación de Mortal Kombat, y es que los aficionados al survival horror Resident Evil esperaban una película claramente volcada en el cine de terror, que sin embargo se inclina por el cine de acción, el de escenas de disparos coreografiadas al estilo de John Woo aprovechando el éxito de The Matrix (1999), y anteponiendo la estética de ciencia ficción de La colmena en lugar del terror gótico que daría lugar en la mansión. Por tanto, quienes esperábamos la primera superproducción de zombies quedamos un tanto decepcionados, Anderson no ha asimilado demasiado bien los aciertos de las grandes referencias del cine de zombies. La citada estética del film sin duda es uno de los asuntos de controversia, ofreciendo una imagen limpia, ajena a la podredumbre zombie, de nuevo Anderson aceptó no incluir escenas gore demasiado fuertes y, curiosamente, esto hace que ésta sea más o menos una de las primeras películas del “gore de diseño”, para bien o para mal. Pero olvidándonos del videojuego y de lo que se supone que debería ser el film, el resultado no es tan negativo, sí de lo más insustancial que ha hecho el director pero que como cine palomitero cumple holgadamente, es un filme muy entretenido y que después de todo sí ha tenido su pequeña trascendencia en el cine de zombies, siendo junto a 28 días después (2002) la iniciadora del nuevo auge del subgénero. Anderson tenía pensado hacer una trilogía, pero precisamente el éxito de esta película hizo que tuviera más proyectos entre sus manos y delegara la dirección en otras personas, así pues, la segunda parte continúa la historia, su nivel es similar a ésta y si a muchos gustó más fue por su mayor cercanía a los videojuegos, y la tercera parte tiene un curioso acercamiento al estilo de las películas de Mad Max, encargándosela a un realizador que admira, Russell Mulcahy.

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Alien vs Predator (2004)

Alien vs Predator es, en sus orígenes, un comic, pero gran parte de la popularidad de este atractivo spin-off la alcanzó con sus adaptaciones a videojuego, quizá la fuente en la que se fijó Anderson, así que de nuevo, en cierto modo, adapta un videojuego. Esta idea le gustaba mucho a Anderson, y es que se trata de dos sagas que han influido enormemente en la filmografía del director. El proyecto era realmente interesante y el director parecía el adecuado pero por desgracia el resultado fue decepcionante, encontrándonos con la peor película de Anderson (y la peor película de ambas sagas alienígenas), y es que aquí esperábamos algo más que un vacío espectáculo de acción del director capaz de hacer Horizonte final (1997). Si obviamos, cosa difícil de hacer, las comparaciones con las dos espléndidas sagas, nos encontraremos una película de resultados modestos pero, en lo que no suele fallar Anderson, mínimamente entretenida, con influencias de films como Cube (1997) y The Matrix (1999), la estética sofisticada habitual del realizador y una gran importancia del escenario, convertido en otro adversario más, y donde al menos Anderson consigue sacar adelante un guión realmente malo. Pero era de esperar algo mucho más que un pasable entretenimiento.

CUESTIONES SOBRE EL DIRECTOR

¿Cuáles son sus mejores y sus peores películas?

Está tan claro que el mayor logro de Anderson es Horizonte final (1997) como que su obra más menor es Alien vs Predator (2004).

¿Cuáles son sus éxitos y sus fracasos?

Generalmente ha tenido fortuna con el público, su primer gran éxito fue con Mortal Kombat (1995), sin embargo luego tendría su peor época comercialmente, con Horizonte final (1997) pasando sin pena ni gloria y con Soldier (1998) fracasando. Recuperaría el gran éxito con Resident Evil (2002).

¿Cuáles son sus películas más y menos representativas?

Anderson no se ha alejado nunca demasiado de sus directrices predilectas, por lo que prácticamente en todos sus filmes se mueve en su terreno más cercano, pero por decir algún film como aglutinador de muchos de sus gustos creo que podría decirse Resident Evil (2002), en donde mezclando acción, ciencia ficción y terror se dan los géneros preferidos del realizador, también como es habitual en los directores en su ópera prima plasma sus mayores gustos e influencias, por lo que Shopping: de tiendas (1994), representando además el lado más “serio” de su filmografía, es muy definitoria de su estilo.

¿Cuál es su mejor y su peor época?

De momento su mejor etapa cinematográfica se sitúa en sus primeras películas hasta Horizonte final (1997), después derivaría en una carrera más irregular.

¿Con qué otros directores puede ser comparado?

Las películas de Paul Anderson forman parte de la corriente de films vanguardistas de acción y cine fantástico o ciencia ficción que vienen dándose desde los 90 y que alcanzaron su mayor apogeo comercial con The Matrix (1999), por tanto puede ser comparado en su visión del cine con los hermanos Wachowski, encabezando una generación de directores que han asumido ya plenamente el comic como una influencia más e incluso la estética del videoclip, la publicidad y los videojuegos, así pues, también podemos considerar a Anderson un precursor de la “quinta” de realizadores como Stephen Sommers –Deep Rising (1998), La momia (1999)-, Alex Proyas –El cuervo (1994), Dark City (1998)-, Stephen Norrington –Máquina letal (1994), Blade (1998)- y Christophe Gans –Crying Freeman (1995), Silent Hill (2006)-.

- Paco Antequera.

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

almudena

almudena dijo

Sí, horizonte final puede ser una de las mejores pelis de terror...no lo digo por hacer la pelota o hacerme la sabelotod...si no por que empecé a verla y casi me cago de miedo xDDDDDDDDD no pude terminar de verla, me quedé a poco menos de la mitad...

jejeje..espero poder verla enteera algún día

6 Julio 2008 | 11:18 PM

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Sobre mí

Nacido como un espacio en el que contar mis inquietudes, finalmente convertido en un blog de cine fantástico (la cabra tira al monte), en el que hablo sobre este género cinematográfico intentando aportar información y puntos de vista que no estén demasiado extendidos por la red.

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