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La Coctelera

LA CAJA ESFÉRICA

27 Abril 2007

Fantastic Factory

Puesto que, se supone, la Fantastic Factory ha dejado de existir, viene a colación un merecido homenaje a la breve vida de esta productora de terror española, aunque realmente esto de Fantastic Factory eran las producciones “encubiertas” de Filmax, poderosa distribuidora española que hasta entonces no estaba especialmente involucrada en la financiación de cine, sin embargo pese a la desaparición de la marca Fantastic Factory, la producción en Filmax tiene visos de continuar. Así pues, la “eliminación” de la Fantastic Factory, especulo yo, obedece a desprenderse de un tipo de cine no demasiado rentable, de esta manera Filmax proseguirá con el bagaje adquirido con Fantastic Factory pero sin necesidad de limitarse al género fantástico.

¿Qué era la Fantastic Factory? Fue una productora de cine fantástico fundada por el medio-estadounidense Brian Yuzna y Julio Fernández, este último presidente de Filmax, realmente el mandamás de esto y el que decidió cortar por lo sano. Lo interesante es que la Fantastic Factory permitió a un director tan cafre como Brian Yuzna realizar unas cuantas películas holgadamente, y es que la Fantastic Factory le sirvió a Yuzna para hacer unas cuantas películas y producir otras tantas sin escatimar en casquería, algo que hace falta en el cine español. Nunca antes se había producido en España una oleada de films gore con tales presupuestos, y es que el terror español sigue muy ligado al thriller, la Fantastic Factory ayudó a abrir un poco las puertas. De todas formas, no hay que olvidar que la Fantastic Factory no rompe con una tradición del fantástico español: las coproducciones. Es más, el carácter internacional de las producciones de la Fantastic Factory es especialmente notorio con repartos multinacionales, dando la impresión de que el cine de terror español no pudiera funcionar sin ayuda extranjera, aunque la financiación y el equipo técnico es español, sin duda un paso adelante. Pero con el paso del tiempo, la Fantastic Factory descuidó cada vez más el mercado español, obteniendo beneficios del comercio internacional, es decir, la historia de siempre, el terror no termina de cuajar en España. Queda camino por hacer, pero Fantastic Factory ha contribuido de manera determinante a crear una industria con tradición en el cine de género.

Así pues, ¿qué ofreció la Fantastic Factory? Principalmente, le sirvió a Yuzna para realizar cine cómodamente, e invitar a algún amigo para participar, si la vida de la Fantastic Factory hubiera sido mayor quizá hubiese dejado una buena lista de films realmente interesantes, pero las películas producidas que han quedado son, en su mayoría, atractivas aportaciones al género, aunque el cine de la Fantastic Factory haya sido muy criticado. De nuevo, lo español se aprecia más en el extranjero que aquí. De todas formas, como ya dije pese al fin de la Fantastic Factory (que realmente es una desvinculación de Julio Fernández con Brian Yuzna), es posible que Filmax mantenga un cierto ritmo de producciones fantásticas, de hecho ya produjo films al margen de la Fantastic Factory, que en realidad no es al margen de ésta porque contaron con el mismo equipo e incluso con mismos directores, ¿qué razón les llevaría a prescindir de la marca Fantastic Factory? Mi deducción apunta a que para los films “más serios” Julio Fernández ya quiso desvincularse de la imagen de la Fantastic Factory, es decir, El maquinista (2004) y Frágiles (2005), si bien Balagueró ya realizó Darkness (2002) con el sello Fantastic Factory, y también cabe mencionar El segundo nombre (2002) para Fantastic Discovery, sello con la intención de promocionar nuevos directores, aunque viene a ser Fantastic Factory y Filmax sin más. Contando estas películas son 12 films los realizados gracias a la iniciativa Fantastic Factory, pero, de todas formas, comentaré para los que decidieron utilizar la marca Fantastic Factory, son los 9 siguientes:

Faust (Brian Yuzna, 2000)

Primer film de la Fantastic Factory y primera película controvertida entre público y crítica, no es que o la ames o la odies, pero casi. Yo, sin duda, me inclino más hacia lo primero. El resultado deja que desear, es un film irregular y cabía esperar algo más del eficaz Yuzna, aún así es moderadamente disfrutable y sus perversas dosis de violencia y sexo son de agradecer, insisto en lo apreciable de que se haga un cine de género salvaje. Como cinta que inició la singladura de la Fantastic Factory tiene muchos elementos representativos de lo que sería el cine de ésta, es decir, terror, gore, fantasía, thriller, acción, erotismo, etc. Película mediocre en muchos aspectos pero con encanto, no fue un mal comienzo.

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Faust, primer film de la Fantastic Factory.

Arachnid (Jack Sholder, 2001)

Yuzna contó para esta monster movie con su amigo Jack Sholder, simplemente un correcto artesano de serie b. Esta película bebe de la mezcla de ciencia ficción y terror de las películas de los años 50, un divertimento sin más, de pocas pero al menos cumplidas pretensiones. De lo menos destacable de la Fantastic Factory, no obstante decente como serie b de videoclub.

Dagon (Stuart Gordon, 2001)

Si Faust es algo mediocre y Arachnid normalita en sus escasas pretensiones, Dagon subiría el nivel de la Fantastic Factory a una altura muy estimable gracias a la buena labor del equipo en Galicia y a su director, el genial Stuart Gordon, el mejor “adaptador” de H.P. Lovecraft, aunque hay que señalar que sus films no transmiten la esencia que uno esperaría en Lovecraft, pero ante la enorme dificultad de adaptar sus relatos, Gordon opta por lo más “terrenal”, seleccionando los relatos más trasladables a cine y realizando sustanciales cambios, incluso introduciendo comedia. De todas formas, Stuart Gordon es quien más ha aportado cinematográficamente al cine basado en Lovecraft, y olvidándonos de esto, tenemos en Dagon otro brillante film inspirado en este imprescindible escritor, con una lograda atmósfera y un excelente desfile de monstruos, esto es terror en mayúsculas, sin duda un gran ejemplo de una senda que se debería explotar más en este país. Un pequeño clásico.

Darkness (Jaume Balagueró, 2002)

El primer film de la Fantastic Factory dirigido, por fin, por un español (al igual que con Paco Plaza, a cambio de dirigir la película de Operación Triunfo). Balagueró ya había tenido éxito con Los sin nombre, algo inusual en un país donde el thriller nacional no interesaba demasiado. Esta posición puntera en el mercado y el estar en el sitio adecuado en el momento oportuno permitieron a Balagueró contar con un alto presupuesto para su segundo largometraje, realizando una obra de terror psicológico a lo grande, una estupenda película de fantasmas en su vertiente más diabólica y maligna, al estilo de Terror en Amityville. Si tuviera que recomendar a alguien una película para empezar a descubrir a Balagueró, quizá escogería ésta, pues imprime en ella todo el potencial de su estilo, insistiendo en una serie de efectos ópticos característicos que moderaría en posteriores films. Se puede decir que, aún así, es una película irregular, que le cuesta arrancar y cuya narración incoherentemente confusa llega a despistar, pero de todas formas sus virtudes inclinan claramente la balanza a su favor, no me tiembla el pulso al escribir que Darkness es una de las mejores películas de fantasmas de esta década.

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Darkness, una gran película de fantasmas.

Romasanta (Paco Plaza, 2003)

Paco Plaza ya había realizado una película para Fantastic Factory (aunque lo llamasen Fantastic Discovery), la interesante El segundo nombre, film comparado con Los sin nombre ya que de hecho bebe de parecida fuente literaria, además de que, de hecho, Plaza comparte bastante en su hacer con su amigo Balagueró. Romasanta es aún mejor que El segundo nombre, y viendo ya ambos films, observamos una apreciable capacidad para lo estético en Plaza, realmente otorga categoría a esta película que para muchos es la mejor de la Fantastic Factory, una excelente vuelta de tuerca al mito del hombre lobo con cierto tamiz español recordando a los intentos de Amando de Ossorio (casualmente gallego, como la tierra en donde se ha rodado esta película) por construir un terror con sello español. Aunque alguno verá en mí la intención de elevar por los cielos la labor de la Fantastic Factory, realmente lo que pienso es que hay que valorar las cosas, reconocer el trabajo bien hecho, por eso, de la misma manera que pienso que Darkness es de lo más destacable del cine de fantasmas de los 2000, creo que Romasanta es de las mejores (o incluso la mejor) película de hombres lobo realizada en esta década.

Beyond Reanimator (Brian Yuzna, 2003)

Segunda película de Yuzna para Fantastic Factory y tercera parte de la mítica saga de comedia gore Reanimator. El resultado cumplió las expectativas, como mínimo está a la altura de La novia de Reanimator, un auténtico festín de diversión gore, fue de las películas más divertidas ese año.

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Beyond Reanimator es la tercera parte de la saga de culto Reanimator.

Rottweiler (Brian Yuzna, 2004)

Quienes estén de acuerdo conmigo o, sencillamente, otorguen fiabilidad a mis opiniones, pensarán “qué bien vamos hasta ahora”, pues sí, qué bien íbamos hasta ahora, hasta Rottweiler, y es que lo de esta película tiene delito, que un director tan capaz como Yuzna nos endose esto es para mear y no echar gota. Puede darse un caso similar a su El dentista 2, hecha con prisas y el menor presupuesto posible, una mera explotación comercial a la que Yuzna accedió. La cuestión es que la idea es interesante, con esa mezcla entre monster movie y Terminator, pero la chapuza es colosal. Especulando, creo que aquí se empieza a observar el distanciamiento entre las ideas de Yuzna y las de Julio Fernández, que tan rácana financiación otorgó a este film. Bodrio.

La monja (Luís de la Madrid, 2005)

Recuperación del bache de Rottweiler pero no del todo. La idea de este proyecto parte de Balagueró, aunque poco haya debido quedar de éste tras caer en manos de Filmax, y es una pena porque una idea interesante quedó en un producto convencional encargado al montador habitual de la Fantastic Factory, Luís de la Madrid, que ha realizado un buen trabajo, de tal manera que comparando unos minutos de esta película con los de otras de la Fantastic Factory hacen que parezca uno de los films más destacables, pero realmente no es así, porque con el pastel de guión de Manu Diez que le han encasquetado no hay por donde sacar a flote la cosa. El resultado es un slasher sobrenatural que cae en los tópicos del género uno por uno, perdiendo mucho interés, aunque el buen trabajo realizado la salva un poco.

Bajo aguas tranquilas (Brian Yuzna, 2006)

La última película de la Fantastic Factory firmada por el máximo representante de ésta, Brian Yuzna, tras la regular Faust y la castaña de Rottweiler se une a Beyond Reanimator en sus películas interesantes. Por entonces, esta película poca promoción tuvo en España, Filmax era plenamente consciente de que sus películas con la Fantastic Factory (y más aún las de Brian Yuzna) eran carne de videoclub en distintos países. Esta vez Yuzna tuvo suerte y pudo preparar mejor esta película, no tan divertida como Beyond Reanimator (tiene algunos momentos de pequeño tedio que recuerdan inquietantemente a Faust) pero rayando a un muy buen nivel, situada dentro de las buenas películas de Yuzna, aún más bizarra que buena parte de su filmografía, una delirante mezcla de Phantasma de Don Coscarelli, cine de zombies, brujería, maldiciones, terrores acuáticos, temática sectaria... en fin, una divertida psicotronia que, a modo de testamento, hace un buen resumen de lo que fue la Fantastic Factory.

Parte del buen legado que ha dejado la Fantastic Factory ha sido la consagración de Jaume Balagueró y Paco Plaza, de gran importancia porque asentar el nombre de un director, que éste tenga seguimiento y posibilidades de financiación, es algo fundamental para asentar una escena de cine fantástico en España, estos directores se unen a Álex de la Iglesia y Alejandro Amenábar en la élite del actual fantástico español, aunque estén situados en la parte más thriller del terror (necesitamos un Wes Craven o, por qué no, un Yuzna). Pero esto no basta, la floreciente escena del terror español de los 70 se vino abajo, y lamentablemente lo mismo podría pasar a día de hoy, pero, como ya dije antes, otra aportación fundamental de la Fantastic Factory ha sido asentar un poco una industria con experiencia en cine fantástico, como ya intentara Profilmes en los 70, y es que esperemos que a Balagueró y demás no les pase como a Jess Franco y Paul Naschy a finales de los 70, cuando perdieron el apoyo de la industria. En definitiva, creo que un objetivo importante es que el cine de género español sobreviva sin necesidad de coproducciones, que las películas se rueden en inglés o cuenten con repartos internacionales no es algo que vea inconveniente, así hacen a veces los italianos pero ellos cuentan con una industria (aunque el panorama italiano lleve tiempo en decadencia). Fantastic Factory ha puesto no un granito de arena sino un buen saco para el crecimiento del cine de terror en España, mi visión es positiva (espero que no equivocadamente optimista) y creo que si se sigue a este ritmo el terror español alcanzará pronto el lugar que merece. Con esta divagación concluyo este homenaje a la Fantastic Factory, un estupendo proyecto que ha dejado estimables películas.

- Paco Antequera

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Nacido como un espacio en el que contar mis inquietudes, finalmente convertido en un blog de cine fantástico (la cabra tira al monte), en el que hablo sobre este género cinematográfico intentando aportar información y puntos de vista que no estén demasiado extendidos por la red.

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