Videojuegos en películas
Para empezar y no crear confusión, sépase que no voy a hablar de adaptaciones de videojuegos en el cine sino de la presencia en sí de éstos en el cine, algo que no va mucho más allá de lo anecdótico, sirva este artículo como un compendio de curiosidades sobre la presencia del entretenimiento interactivo en películas que recuerde.
Los videojuegos comenzaron su rumbo comercial en los 80, desvelándose como una completa forma de entretenimiento y ocio que con el paso del tiempo y el aumento de la tecnología se han convertido en una fascinante herramienta de ocio y, por mucho que incordie a los puritanos de siempre, un elemento cultural que cada vez es más reconocido como tal. Pasados los muy conservadores años 90, en los cuales los videojuegos, los comics y los juegos de rol fueron estigmatizados, éstos, y en especial lo que nos ocupa, los videojuegos, han alcanzado un relativo “prestigio”, implantando una presencia firme en ferias y actos de arte digital. Los años 90 fueron revolucionarios en el sector de los videojuegos, pasando de la arcaica tecnología dispuesta en los 80 a lanzamientos con una mayor capacidad gráfica y de posibilidades de juego. En los 90 empezaron las adaptaciones a cine de videojuegos, las cuales suelen encuadrarse en el cine de acción y fantástico, hasta llegar a los 2000 en donde las adaptaciones han alcanzado un nivel algo más digno, posiblemente a partir de ahora veamos adaptaciones de videojuegos a cine más tomadas en serio, por lo menos tan tomadas en serio como las adaptaciones de comic y, con el tiempo, quizá tanto como las literarias.
Pero ¿cuál era del reflejo de los videojuegos en el cine en los años 80, cuando ya despuntaban? Principalmente las adaptaciones respondían a series de animación, destinadas al consumidor potencial de entonces, los niños. Retomando el meollo del asunto, en los 80 observamos la presencia de algún videojuego en alguna escena de alguna película. En 1975 ya podiamos ver una recreativa en Tiburón, también me viene a la mente de 1988 la mítica Contacto Sangriento, film que supuso la consagración de Jean Claude Van Damme y que, de hecho, con su cierto estilo pulp como Operación Dragón, recuerda a los videojuegos de lucha que tanto éxito tendrían en los 90, pero en esta película aparece en una escena una máquina recreativa de un juego de lucha muy primario, Van Damme juega a la recreativa como si de esa manera estuviera exhibiendo sus habilidades marciales. Curiosamente, o más bien, prácticamente de manera lógica, Van Damme protagonizaría una de las primeras adaptaciones de videojuego, la delirante Street Fighter, la última batalla, tan mala que es buena (no queda otra que reirse con este despropósito). Al año siguiente se estrenó Regreso al futuro II, una clase magistral de cine de entretenimiento en esta película de ciencia ficción y aventuras pasada por el filtro de la comedia, en la que en una escena dos niños (por cierto, uno de ellos es Elijah Wood) están jugando a una recreativa de un juego “retro”, en realidad un juego de actualidad por entonces, el Duck Hunt, de los primeros en utilizar como periférico una pistola, pero que en el futuro en que se desarrolla la película era ya un juego pasado de moda, hábil manera de escabullirse en un detalle que pudo fallar.

Mención aparte merece una película estrenada el mismo año, The Wizard, en la que la aparición de un videojuego no es meramente anecdótica o detalle accesorio de una secuencia, sino que su trama estaba estrechamente ligada al mundo de los videojuegos, la película contó con la colaboración de Nintendo, entonces máximo exponente de las videoconsolas, cediendo imágenes inéditas del que sería un futuro lanzamiento, Super Mario Bros 3. La película viene a ser una road movie que, como es rasgo de este género, el viaje sirve para el desarrollo de los personajes y, en muchos casos, del encuentro de éstos consigo mismos, así que, realmente, poco tiene que ver esta película con el cine de acción y menos aún con el fantástico, es un drama acondicionado a lo que sería el cine infantil o familiar, la historia gira sobre un niño muy hábil con los videojuegos pero muy retraído (si la película fuera de los 90 más de uno habría hecho una asociación entre una cosa y otra), que con un amigo abandonan su ciudad para dirigirse a un torneo de videojuegos. El interés de Nintendo por esta película ya vislumbraba lo fructífera que podía ser la relación cine-videojuegos, lo que, como dije, empezaría a verse en los 90. En 1991, en una película que sería adaptada a videojuego, Terminator II, aparecía un salón recreativo en el que está jugando John Connor, muestran pretendidamente juegos espectaculares que en su época así lo eran pero que hoy día quedan obsoletos, ya sabemos del gusto de James Cameron por mostrar los efectos especiales más punteros posibles y como si en los videojuegos lo reflejase, aparecían algunos juegos que hacían un precario uso de las 3 dimensiones.
Hasta ahora he nombrado algunas películas en las que aparece en algún momento algún videojuego pero si en The Wizard los videojuegos eran buena parte del motor de la trama, cabe señalar unas cuantas películas en las que la historia en sí es el videojuego, es decir, películas en la que los personajes están en un videojuego, ya en 1982 se estrenó Tron, film producido por Disney en donde un maligno programa de ordenador se rebela y su creador debe introducirse en el ordenador para combatir con éste, siendo sometido a juegos. Película pionera sobre la realidad virtual y en los efectos digitales en el cine, su apartado técnico era deslumbrante para la época, además de que uno de los artistas conceptuales de la película fue Moebius. A la sombra de Tron surgieron films como Juegos de guerra de 1983, en la que un chico juega contra la computadora del departamento de defensa, y Starfighter de 1984 en la que un joven aficionado a los videojuegos de mata-marcianos es contratado para luchar contra extraterrestres. Arcade de 1993 era otra película de ciencia ficción, en ella un demonio surge de un videojuego. En 1994 Edward Furlong, precisamente el chico de Terminator II, protagonizó Juego Mortal, película de terror la cual cuenta la historia de un adolescente que compra un videojuego y según empieza a jugar se va haciendo realidad.

En los 90 se realizaron más películas sobre la realidad virtual, en 1999 se retomó la realidad virtual en un videojuego con eXistenZ, dirigida por David Cronemberg, artífice de la Nueva Carne, el mundo de la realidad virtual encuadra con las temáticas que interesan al autor, de hecho Cronemberg que ha influido en el cyberpunk toma influencias recíprocas de éste, realizando una película de ciencia ficción cyberpunk con el estilo tecnológico orgánico que caracteriza su universo. No es de lo mejor de Cronemberg pero sí una de las mejores, o la mejor, película mencionada en este artículo. En 2001 se lanzó Cómo fabricar un monstruo, de nuevo una película de terror sobre un videojuego "muy real". Por último, cabe señalar Stay Alive de 2006, película de terror estadounidense que se inspira en el cine de fantasmas oriental, y como es habitual en buena parte del último cine de fantasmas asiático, la tecnología sirve como canalizador de una maldición, en este caso en un videojuego.

Como se observa, la presencia de videojuegos en el cine ya no es únicamente anecdótica, viendo el transcurso de la aparición de éstos como reflejo de algo que está cada vez más instalado, como otros medios tecnológicos, como los televisores, los ordenadores o las cámaras de fotos es parte importante del ocio de mucha gente y aunque fastidie a los reaccionarios, una herramienta cultural aún por explotar.
- Paco Antequera
Generic Viagra dijo
mira la verdas es que ninguna de las peliculas que estan basadas en video juegos suelen ser una completa y total cochinada, no se puede negar mira todas las pruebas como por ejemplo Mario Bros, Street Fighther, Doom, Resident Evil y finalmente Final Fantasy.
23 Junio 2011 | 11:48 PM