Rastros de sangre
A rebufo del resurgimiento del terror más cruel y brutal surge esta película alemana que especialmente se emparenta con Alta Tensión, como la cinta de Alexandre Aja toma de referencias las primeras películas de Wes Craven, La última casa a la izquierda y Las colinas tienen ojos, es decir, nos encontramos con una dura lucha por la supervivencia en un entorno apartado. Una pareja va al bosque para intentar arreglar su deteriorada relación, pero un hombre con el que la mujer había tenido un affaire se dispone a matarla por celos, con esta premisa parte esta cinta de terror y gore.
Para recrear la máxima tensión, Robert Krause plasma las situaciones con el máximo realismo y veracidad posible, de hecho si no supiéramos qué película vamos a ver podríamos pensar al principio que se trata de un drama, pues los actores interpretan con solvencia y Krause sabe meternos en el pellejo de éstos, logra que el espectador tenga empatía hacia los personajes. Al intentar ofrecer un veraz terror violento se evitan las fantasmadas, eso sí, se deja claro que la protagonista es una mujer en buena forma física aficionada a montar en bicicleta, esto justifica su pericia para sobrevivir, lo que creará una trama llena de tensión, con el asesino acechando en el frondoso bosque sin saber por dónde podrá aparecer, cliché muy visto en el cine de terror que por tanto no sorprende, Rastros de sangre peca de predecible en bastantes ocasiones, aún así el espectador se mantiene en incertidumbre, Krause ha sabido dotar de intriga a una idea tan simple, de un guión sencillo saca unos personajes trabajados y una ambientación que hace que los escenarios cobren vida, sin duda se ha realizado un buen trabajo tras las cámaras.

Cabe destacar el papel de la actriz protagonista, Rebecca Palmer como Ann, uno de los pilares del filme pues prácticamente de su interpretación depende si la película es o no creible, aunque la veracidad del film pueda ser puesta en duda en algunos momentos, especialmente con los pocos personajes que Ann se encuentra, estúpidamente incrédulos y desprevenidos ante el peligro, y es que una cosa es otorgarle una ventaja al villano para darle credibilidad a su posición superior en un enfrentamiento y otra que las víctimas sean tan lelas. Pero volviendo a Palmer, hay que decir que su actuación es brillante, un papel de este tipo exige que el actor domine muchos tipos de estados, sea el miedo, el nerviosismo, la inquietud, la desesperación, la tristeza, el sollozo, el sosiego tras la angustia… si es correcto para esta película utilizar el término scream queen, puede decirse que Palmer es una de las mejores desde hace bastante tiempo, una buena actriz con mucha expresividad pero con contención, sin exagerar, sin duda uno de los grandes aciertos de la película.
Esta película es puro terror primario al estilo de los 70, retratando implacablemente la violencia en una lucha sin piedad por la vida, sin muchos más añadidos, la historia no encierra ninguna complicación pero en su sencillez está muy bien construida, los actores dotan de elaboración a sus personajes y el director rueda con acierto, aunque también con altibajos, sobre todo la parte final es más floja pero en conjunto es un film muy correcto, una película bastante interesante de terror rural. [6,5]
- Paco Antequera
