The black door
Esta película nace de la semilla de la magnífica El proyecto de la bruja de Blair, así pues, todo el metraje se compone de “grabaciones caseras”, y como El proyecto de la bruja de Blair tiene en sus referencias al terror clásico más los hallazgos del terror de los 70, es decir, de películas de sectas y satanismo tales como El exorcista y La semilla del diablo.
La sinopsis de The black door consiste en la tesis de un estudiante universitario, en principio sobre las relaciones comerciales de EEUU con México pero que finalmente le llevó a investigar sobre una secta satánica del país latinoamericano. Sin embargo, ha llegado “demasiado lejos” en sus pesquisas por lo que se encuentra en el hospital afectado por algo extraño. Cuando aún conserva bastante cordura le pide a un amigo que lo grabe todo desde entonces, y es en este momento cuando empieza el film, cuyo contenido se constituye de lo que graba este amigo que en realidad viene a servir como narrador de la película, lo que en ocasiones resulta artificial, pues el amigo no está bien integrado en la trama, se desarrolla casi como si no existiera, lo que le resta veracidad como falso documental. A su vez, dentro de las imágenes captadas por el amigo se encuentran las propias grabaciones del estudiante para su tesis, y esto es el punto fuerte de la película, es más, es lo que justifica la existencia del film, pues si sólo observáramos lo demás nos parecería un falso documental en ocasiones casi rozando lo ridículo, pero dentro del contexto global sí tienen sentido las demás imágenes. Las imágenes capturadas por el estudiante se componen de un ritual, que el amigo mostrará en tres partes, y la entrada del estudiante a una casa. Lo primero, el ritual, es realmente tétrico. Rodado de forma minimalista, tiene tal verosimilitud que llega a helar la sangre, otorga al conjunto del film una gran entidad, sobre el sentido de la investigación, que resulta muy tenebrosa, pues cuanto más se adentra en la exploración de la secta más es el horror que se genera.
Pero es la otra parte del video del estudiante lo que supone el momento clímax de la película, es más, es una secuencia de auténtico pánico, difícil de ver si se está solo, y es que yo siempre reto a quien despotrica contra el cine de terror a verlo solo, y éste sería un buen ejemplo. Me atrevería a decir que la escena de la casa es de las mejores escenas de terror en varios años. Es, sobre todo, cuando más recuerda a El proyecto de la bruja de Blair. Como en esta película, es puro terror primario, reducido a ambientación, mediante la oscuridad y el uso de los sonidos. Aunque a diferencia de El proyecto de la bruja de Blair, mientras en ésta hay un “in crescendo” hasta el aterrador final con el que concluye, en The black door hay una mayor irregularidad, tras la escena de la casa todo va cuesta abajo, de hecho después se concluye la película casi a la prisa, dejando inconclusas las investigaciones, y es que después del punto álgido de la película no hay ya mucho interés, sólo las tonterías del típico sacerdote meapilas.
El final de hecho es bastante mejorable, pues una cosa es dejar un final que exija razonar y otra es que se corte de tal manera que se quede uno bastante indiferente. Aún así, el conjunto es muy decente, merece la pena por las escenas de las grabaciones del estudiante, y quizá pueda parecer duro con la valoración final de la película cuando tiene algunas de las escenas más terroríficas de los últimos años, pero la escena de la casa por sí sola no puede hacer una gran película, por gran escena que sea; así que me reafirmo en mi opinión.
En todo caso, The black door es una de las mejores películas sobre sectas de esta década y un buen ejercicio de cine de terror que recomiendo visionar a todo aficionado al género. [6]
- Paco Antequera

Maria Jose dijo
Buenisima Película...
aunque con un final un tanto... -como decirlo-... decepcionante... aunque se entiende el sentido de la película y uno al fin tiende a asumir ciertas cosas... buena igual, de todos modos!!
saludos
13 Noviembre 2006 | 04:36 PM